Tenía 14 meses, sus padres se ataron con ella a una bomba, sobrevivió y hoy es nadadora paralímpica

Deportes 25 de agosto de 2021 Por Redacción
Madadora olimpica foto tn.com.ar
Nadadora paralímpica que compite en Tokio 2020. Imagen extraída de tn.com.ar

Haven Shepherd nació en Vietnam el 10 de marzo de 2003. Su nombre original era Đỗ Thị Thúy Phương, pero cuando tenía 16 meses su padre detonó una bomba a la que se había encadenado y a la que también había atado a su esposa y a la pequeña, producto de un conflicto matrimonial. Los adultos volaron por los aires y Haven también, pero sobrevivió a la explosión. La consecuencia de las quemaduras sufridas fue la amputaron de las piernas por debajo de la rodilla. Hoy representa a los Estados Unidos en los Juegos Paralímpicos y su historia es inspiradora.

En noviembre de 2004, dos meses después de la muerte de sus padres, Haven fue adoptada por Shelly y Rob Shepherd, una pareja de Missouri, quienes la alentaron a trazarse y cumplir los propósitos que se pusiera en la vida. La joven, que ya cursa sus estudios universitarios, dedicó gran parte de su vida a la natación y Tokio 2020 es la cita de su debut olímpico. Allí competirá en los 100 metros espalda.

Claro que ella no fue la única hija de los Shepherd. Haven llegó a sus vidas y a la de los otros seis hijos de la pareja, junto a quien se volvió una más y la particularidad de su historia sólo fue eso: “Siempre he bromeado con mis hermanos que soy la niña milagro. Soy la favorita de mamá y papá”, contó en una entrevista realizada por el Comité Paralímpico Internacional, encuentro en el que se refirió a la segunda oportunidad de su vida: “Estoy muy agradecida de que me hayan salvado. Solo perdí las piernas. Podría haber perdido la vida. Siempre hay que mirar lo positivo: sé que tuve una situación muy mala, pero salí, tuve esa segunda oportunidad”.

Hoy, a los 16 años, Haven camina con piernas ortopédicas y no se detiene por un segundo. Comenzó a nadar de manera competitiva cuando era niña: “La natación me hace sentir libre”, dice, y sus familia destaca que ella nunca deja que su discapacidad se interponga en el camino hacia sus metas.

“Puedo recordar que en uno de mis primeros encuentros de natación corporal me quité las piernas en el andarivel ocho y luego me di cuenta de que se suponía que debía estar en el uno. Cuando terminé de competir fui a recuperar mis prótesis y había un grupo de niños pequeños tratando de averiguar de dónde venían estas piernas y por qué estaban allí”, recordó.

Luego agregó: “Ese día, a los 9 años, tuve la opción de elegir cómo iba a manejar estar en traje de baño con un cuerpo diferente al de los demás. Llegué hasta mis piernas pasando por entre el resto de los competidores, sonreí a esos chicos y agarré mis piernas. Elegí ver lo divertido de la escena de esos chicos de 11 años estupefactos. Mi carrera de natación podría haber terminado ese día, pero entendí que todos somos diferentes. No tengo piernas y esto podría haberme alejado de mis objetivos. En cambio, tuve que aprender no solo a aceptarme tal como soy, ¡sino a abrazarlo! y todos debemos lograrlo”, sentenció.

Para estas dos semanas de competición, Shepherd no se puso ningún reto, aún cuando viene de lograr dos medallas de plata y otra de bronce en los Parapanamericanos. “Mis objetivos aquí son ser yo misma y divertirme. No voy a venir con grandes expectativas sobre mí misma, porque si te las pones siempre te vas a decepcionar”.

La deportista, que también practica crossfit, reflexiona sobre la vida como si fuese adulta. En un mundo en el que Instagram centra la atención de la mayoría de los jóvenes en busca de subir al perfil la foto perfecta, Shepherd lanza un rotundo mensaje: “Cuando trabajé como modelo para Tommy Hilfiger, me di cuenta de que el cuerpo perfecto no existe; solo un puñado de personas tienen ese tipo de cuerpo y ese estilo de vida”.

Shepherd aprovecha cada entrevista para intentar concienciar a parte de su generación: “No puedes controlar la vida, solo puedes controlar cómo respondes a las cosas. Si miras a tu alrededor, todos tenemos pequeños golpes y moratones y todos somos imperfectos. Me encanta mi oportunidad de demostrar que cualquiera puede hacer literalmente lo que quiera”.

Fuente: tn.com.ar

Te puede interesar