
Con una inversión de 11,2 millones de dólares, la provincia transformará su principal puerta de entrada en un nodo estratégico de última tecnología, máxima seguridad y servicios de primer nivel.


Mariela Alderete
No lleva casco en la cabeza ni la moto que lo traslada tiene patente. Sin embargo, nada parece perturbar el placentero viaje que un agente de la Policía de Tucumán hace como acompañante en una moto por las calles del centro de la ciudad.
Las imágenes, enviadas por un lector a Periódico Móvil vía Whatsapp, muestran al hombre con uniforme de trabajo desafiando las leyes de tránsito y de la física misma. La moto no tiene ni siquiera donde apoyar los pies y hace varios zigzag por las calles, pero el Policía mantiene el equilibrio y no se cae del vehículo.
El mérito mayor: lo hace sin manos. No puede sujetarse al conductor porque va manipulando su celular. Una muestra de destreza corporal sin igual.















