
El agua cedió en un 90% en La Madrid, pero el operativo de retorno enfrenta un escenario devastador
Redacción
Tras jornadas de máxima tensión, hay un primer alivio estadístico en el sur tucumano. Ramón Imbert, titular de Defensa Civil de la provincia, informó que el agua se ha retirado en un 90% de la localidad de La Madrid. El descenso del caudal, favorecido por las brechas realizadas en la Ruta 157, marca el inicio de la fase más dura: el regreso a casa y la reconstrucción.

Limpieza y desinfección: La prioridad del Comité de Emergencia
A pesar de que el suelo comienza a verse nuevamente, el Comité de Emergencia —integrado por diversas áreas del Estado— advirtió que el retorno no será inmediato para todos. Con el agua fuera, queda el barro, los residuos y el riesgo sanitario.
Articulación oficial: Equipos de Salud y Desarrollo Social trabajan en conjunto para desinfectar las zonas donde el agua se retiró, buscando evitar brotes de enfermedades tras el estancamiento.
Servicios básicos: Se están evaluando las redes de tendido eléctrico y agua potable, que sufrieron daños estructurales por el temporal del martes.

El drama persiste en la Ruta 157
Mientras las autoridades hablan de un retorno paulatino, la realidad en la banquina sigue siendo crítica. Muchos evacuados continúan viviendo en condiciones precarias sobre la ruta. La asistencia de ropa, calzado y alimentos donados se mantiene firme.
Un retorno bajo la lupa
Desde una perspectiva crítica, el retiro del agua en un 90% es solo el fin del evento hídrico, pero el inicio de una crisis social profunda. Muchos vecinos, que perdieron la totalidad de sus bienes bajo el agua que inundó el pueblo desde la madrugada del miércoles, exigen que la "evaluación de daños" que menciona el Gobierno se traduzca en una ayuda real para la reconstrucción y no solo en asistencia de emergencia.
La técnica detrás de la emergencia
Para cerrar las zanjas que se cavaron el miércoles, se utilizaron caños de hormigón reforzado (alcantarillas) cubiertos con áridos y piedra bola. Esta estructura, que ya permite el flujo de agua por debajo de la ruta, busca evitar que la 157 actúe nuevamente como un dique en caso de nuevos repuntes del río.

A pesar de la celeridad, ha despertado dudas y críticas entre los damnificados. Mientras se presenta esta medida como una solución para La Madrid, en las redes sociales y en las banquinas de la ruta, los vecinos se preguntan por la lógica y la seguridad de estas reparaciones provisorias frente a un caudal que ya demostró de lo que puede ser capaz.














