La decisión de realizar la despedida en la cancha de Colón y no en Atlético Tucumán generó sorpresa y abrió un fuerte debate en la provincia. Para muchos hinchas, la elección no es casual y podría leerse como un mensaje dirigido al actual presidente del Decano.
En el entorno futbolero aseguran que la relación entre el Pulga y la actual conducción de Atlético está atravesada por una tensión que ninguno termina de blanquear del todo. Rodríguez estaría enojado, aunque públicamente no lo admite, mientras que Mario Leito intenta disimular una distancia que en Tucumán muchos ya dan por evidente.Más allá de su enorme paso por el Sabalero, donde fue figura y campeón, el ruido aparece por lo que representa Atlético Tucumán en su historia. En el Decano, Rodríguez se transformó en el máximo ídolo del fútbol provincial, símbolo de una etapa inolvidable y referente absoluto para varias generaciones de hinchas.
Por eso, su homenaje en Santa Fe y no en el Monumental José Fierro deja una lectura política inevitable. En Tucumán interpretan que la decisión también expone la distancia entre el jugador y la dirigencia actual de Atlético.
A esa versión se suma otro dato que empieza a circular con fuerza: el Pulga estaría pensando en involucrarse en la vida institucional del club y no descarta presentarse como dirigente en algún momento. Aunque por ahora no hay una confirmación pública, la posibilidad alimenta aún más el trasfondo político de su despedida.
Mientras tanto, Rodríguez sigue en actividad con Ñuñorco en la Liga Tucumana, por lo que su futuro deportivo inmediato todavía mantiene algunas incógnitas. Lo único concreto es que su gran homenaje será en Santa Fe, una decisión que emociona a los hinchas de Colón, pero que también golpea fuerte en Atlético Tucumán. /Contexto














