

El conflicto en las universidades nacionales suma un nuevo capítulo de tensión luego de que los gremios docentes agrupados en la CONADU confirmaran una nueva semana de paro en todo el país. La medida de fuerza se llevará adelante entre el 26 y el 31 de mayo e incluirá no solo suspensión de actividades académicas, sino también movilizaciones, clases públicas y distintas acciones de protesta para visibilizar la situación del sector.
La decisión fue tomada durante un encuentro de dirigentes sindicales, en medio de un escenario de fuerte malestar por la falta de avances en las negociaciones salariales con el Gobierno nacional. Desde la federación docente advirtieron que la crisis presupuestaria y la pérdida del poder adquisitivo generan un clima cada vez más complejo dentro de las casas de estudio.
Además del paro, las organizaciones universitarias preparan nuevas actividades públicas para los próximos días. Entre ellas, se prevé una jornada de protesta frente al Cabildo, en la Ciudad de Buenos Aires, donde buscarán reinstalar el reclamo por mayor financiamiento para las universidades y recomposición salarial para docentes y no docentes.
El conflicto también podría impactar en el segundo cuatrimestre. Algunas asociaciones gremiales ya comenzaron a debatir medidas más severas ante la falta de respuestas oficiales. En la Universidad de Buenos Aires, por ejemplo, sectores sindicales impulsan propuestas para suspender evaluaciones y avanzar con un paro por tiempo indeterminado si no se reabren las paritarias.
Desde CONADU sostienen que la pérdida salarial acumulada desde fines de 2024 supera el 30%, situación que, aseguran, afecta gravemente el funcionamiento del sistema universitario. En ese contexto, referentes gremiales señalaron que la situación económica de los docentes se volvió “insostenible” y remarcaron que las medidas podrían profundizarse en las próximas semanas si no aparecen señales de diálogo con el Ejecutivo nacional.





















