Se enfría la recuperación industrial: mayo cerró con baja de producción y señales de desaceleración

General25/06/2026RedacciónRedacción

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La actividad manufacturera mostró en mayo nuevas señales de enfriamiento y dejó atrás la recuperación observada en los meses previos. De acuerdo con el último relevamiento de la consultora FIEL, la producción industrial registró una baja interanual del 2%, mientras que en la comparación con abril retrocedió 0,6%, cortando así una racha de dos meses consecutivos de crecimiento.

Con este resultado, el sector acumula entre enero y mayo una disminución de 0,6% frente al mismo período del año pasado. El desempeño industrial continúa exhibiendo una marcada disparidad entre actividades: mientras algunos rubros vinculados a la energía, el agro y la minería sostienen una tendencia positiva, otros sectores enfrentan un escenario de menor demanda y crecientes dificultades competitivas.

La industria automotriz fue nuevamente el principal factor de arrastre para el conjunto de la actividad. El sector registró la mayor contracción entre todas las ramas manufactureras, afectado por una nueva caída en la producción de automóviles y una baja más moderada en la fabricación de utilitarios. Según el informe, la producción de autos acumula once meses consecutivos de retroceso.

A este panorama se sumaron menores exportaciones, tras dos meses de recuperación, y una fuerte disminución en las ventas. Además, la cadena comercial continúa operando con elevados niveles de stock y perspectivas de demanda menos favorables.

Como consecuencia, la actividad automotriz se ubicó al final del ranking sectorial elaborado por FIEL. En los primeros cinco meses del año acumuló una caída de 19,6% respecto de igual período de 2025, convirtiéndose en el segmento de peor desempeño dentro de la industria manufacturera.

Otro de los sectores que mostró un deterioro significativo fue el de químicos y plásticos. Luego de tres meses de expansión y de haber sido uno de los rubros con mejor desempeño en abril, la actividad volvió a terreno negativo. La consultora atribuyó parte de la caída a la interrupción de las operaciones de la única firma productora de negro de humo del país, junto con la persistente retracción en la fabricación de neumáticos, agravada por el cierre de una importante empresa del sector.

En contraste, la refinación de petróleo mantuvo su liderazgo como la actividad industrial de mejor desempeño. El rubro completó un año consecutivo de crecimiento y acumuló entre enero y mayo una expansión de 9,7% interanual. Además, el volumen procesado alcanzó su nivel más alto para este período desde 2008.

FIEL destacó que la refinación se convirtió en el principal sostén de la actividad industrial, desplazando del primer lugar al sector de alimentos y bebidas, que durante los últimos años había funcionado como uno de los motores más importantes de la manufactura.

Más allá de estos extremos, el panorama general siguió siendo heterogéneo. Entre los sectores con mejor evolución en lo que va del año se destacaron las industrias metálicas básicas, con una expansión del 5%, y alimentos y bebidas, que avanzaron 2,7%. En tanto, químicos y plásticos lograron sostener una variación prácticamente neutra, con una mejora acumulada de apenas 0,3%.

Por el lado de las bajas, papel y celulosa e insumos textiles mostraron retrocesos en línea con el promedio industrial. La metalmecánica cayó 0,7%, mientras que los despachos de cigarrillos descendieron 3,3% y la producción de minerales no metálicos registró una contracción de 4,6%.

El análisis por tipo de bienes también reflejó diferencias significativas. Los bienes de consumo no durable encabezaron el crecimiento con una mejora acumulada de 1,9%, seguidos por los bienes de uso intermedio, que avanzaron 1,3%. En cambio, los bienes de capital retrocedieron 5,9% y los bienes de consumo durable cayeron 8,7%, consolidándose como los segmentos más afectados.

Los datos ajustados por estacionalidad confirmaron la pérdida de impulso de la actividad. La producción industrial cayó 0,6% respecto de abril y dejó en suspenso las expectativas de una recuperación más firme.

Si bien FIEL mantiene septiembre del año pasado como el posible punto de partida de una nueva etapa de crecimiento, advirtió que los indicadores de recuperación comenzaron a mostrar un debilitamiento. Desde entonces, la actividad acumuló una expansión anualizada de 5,2%, aunque se trata del ritmo más bajo entre todos los procesos de recuperación industrial registrados desde 1980.

El informe también señaló una leve mejora en la difusión sectorial de la recuperación durante el trimestre marzo-mayo. Sin embargo, cerca del 40% de las ramas industriales continuó exhibiendo caídas interanuales, una señal de que la mejora sigue concentrada en un número limitado de actividades y aún no logra extenderse al conjunto del entramado fabril.

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