La última cumbre de la OTAN en Ankara dejó una postal inesperada: el presidente turco Recep Tayyip Erdogan eligió como regalo oficial para sus colegas un revólver Sarsilmaz de fabricación local, acompañado de munición y licencia de exportación, y personalizado para cada uno de los 31 líderes presentes.

La decisión de Erdogan marcó un fuerte contraste con los obsequios tradicionales en este tipo de encuentros, donde suelen predominar productos típicos como vodka, chocolate o whisky.

En esta ocasión, el mandatario turco optó por un arma semiautomática, fabricada por el mayor proveedor privado de armas del país, con la intención de que cada jefe de Estado pudiera llevársela a su país.
Qué hicieron los líderes con el revólver que recibieron en Ankara

El inusual presente generó reacciones diversas entre los mandatarios. Algunos, como el primer ministro de Países Bajos, Rob Jetten, y el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, decidieron rechazar el regalo y dejarlo en Ankara.

Distintos líderes, entre ellos, el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, el presidente estadounidense Donald Trump, y su homólogo turco Recep Tayyip Erdogan, posan para una foto durante la cumbre de la alianza en Ankara, Turquía, el miércoles 8 de julio de 2026. 

En el caso del primer ministro británico, Keir Starmer, la legislación del Reino Unido impidió que ingresara al país con un arma cargada, por lo que también debió dejarla atrás.

Más llamativo fue lo que ocurrió con el primer ministro de Bélgica, Bart de Wever, quien recién advirtió el contenido del obsequio al regresar a Bruselas. Al abrir la caja, encontró el revólver y lo entregó de inmediato a la Policía.
El primer ministro de Bélgica recién se enteró del regalo cuando llegó a su país. (Foto: AFP/Gobierno de Bélgica).
El primer ministro de Bélgica recién se enteró del regalo cuando llegó a su país. 

Por su parte, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, resolvió donar el arma a un museo militar, una vez que supere todos los controles de seguridad. El presidente del Consejo Europeo, Antonio Costa, planea una acción similar.
Las respuestas de Canadá, Italia, Francia, Alemania y Suecia

El primer ministro canadiense, Mark Carney, expresó que analizará “un lugar apropiado” para el revólver, y recordó que todos los obsequios oficiales deben cumplir con la legislación canadiense, que prohíbe conservar regalos de alto valor y exige declararlos ante el comisionado de conflictos de intereses..

En Italia, la primera ministra Giorgia Meloni optó por guardar el arma en el almacén del Palazzo Chigi, donde se depositan los regalos oficiales de los mandatarios. Francia y Alemania, en tanto, decidieron dejar el revólver en sus respectivas embajadas en Turquía hasta definir su destino.

El líder sueco, Ulf Kristersson, no dejó el revólver en Ankara, pero su equipo aclaró que el regalo llegará a Suecia “de forma ordenada y conforme a la legislación sueca”. /TN