San Miguel de Tucumán posee uno de los rasgos urbanos y comerciales más distintivos del país: una red de más de 20 galerías comerciales que, sumadas, alcanzan casi dos kilómetros de extensión cubierta en pleno microcentro. Por su concentración en pocas manzanas y su nivel de actividad, especialistas y empresarios sostienen que se trata de un caso prácticamente único en la Argentina.
Los datos surgieron durante el debate del nuevo Código de Planeamiento Urbano (CPU), donde distintos sectores coincidieron en la necesidad de potenciar el área central, aprovechando una infraestructura comercial que no tiene comparación en el interior del país.
De acuerdo con un relevamiento sobre imágenes de Google Maps, las galerías del microcentro tienen una longitud de entre 50 y 80 metros cada una, aunque varias superan esas dimensiones. Al sumar las conexiones internas, curvas y pasajes cubiertos que unen distintas calles, la red alcanza aproximadamente 2.000 metros lineales, es decir, dos kilómetros de galerías comerciales.
La mayoría de estos paseos no son simples corredores. Muchas galerías conectan dos, tres e incluso cuatro calles alrededor de una misma manzana, formando un entramado peatonal que permite recorrer buena parte del centro bajo techo.
Actualmente existen más de 20 galerías en el microcentro, sin contar algunos pasajes cerrados que no tienen salida hacia otra calle. La Federación Económica de Tucumán (FET) realiza un seguimiento anual sobre las 10 principales galerías, donde funcionan alrededor de 240 locales comerciales. Si se incorporan las restantes, el número de comercios prácticamente se duplica.
El peso comercial del centro también queda reflejado en otras cifras. Según datos de la FET, en el área comprendida entre Santiago del Estero y General Paz, y entre Monteagudo-Entre Ríos y Salta-Jujuy, funcionan 2.073 locales comerciales registrados, a los que se agregan los cientos de negocios ubicados dentro de las galerías.
Además, el comercio representa el 24,8% del Producto Bruto Geográfico de Tucumán y genera 32.000 empleos registrados, consolidándose como uno de los principales motores de la economía provincial.
Empresarios del sector sostienen que San Miguel de Tucumán concentra entre el 50% y el 52% de toda la actividad comercial del NOA, superando incluso la suma de las restantes capitales de la región.
La historia de estas galerías comenzó en 1938, con la inauguración de la Galería Pezza, sobre calle San Martín al 650. Si bien la construcción de estos espacios se frenó durante la Segunda Guerra Mundial, volvió a tomar impulso en la década de 1950 y desde entonces el sistema se expandió hasta conformar la extensa red que hoy caracteriza al microcentro tucumano.
Para los referentes del comercio, esta infraestructura representa una ventaja competitiva que debe preservarse y potenciarse. En el marco del nuevo Código de Planeamiento Urbano, las propuestas apuntan a mejorar la circulación peatonal, ampliar las semipeatonales, ensanchar veredas y ordenar el espacio público para fortalecer un centro que combina más de 20 galerías, casi dos kilómetros de pasajes comerciales techados y miles de locales, una configuración que lo convierte en uno de los polos comerciales más importantes del interior argentino./Contexto














