El Tribunal Oral Federal de Tucumán condenó a 12 años de prisión e inhabilitación absoluta por el mismo período al exintegrante de Inteligencia militar Carlos Alberto Vega, al considerarlo partícipe necesario de los delitos de sustracción, retención y ocultamiento de menores de 10 años, además de la alteración y supresión del estado civil.

Los hechos tuvieron como víctimas a Marcos Eduardo Ramos, recientemente identificado como el nieto recuperado número 128 por Abuelas de Plaza de Mayo, y su hermano Elías Ismael Suleiman.

El fallo fue dictado por unanimidad por los jueces Ana Carina Farías, María Cristina Giordano y Federico Bothamley, subrogantes del Tribunal Oral Federal de Tucumán. 
Vega, quien siguió el juicio desde su domicilio en Buenos Aires, continuará con prisión preventiva bajo la modalidad domiciliaria y monitoreo electrónico.

La Fiscalía y la querella de Abuelas de Plaza de Mayo habían solicitado una pena de 17 años de prisión, mientras que la defensa había pedido la absolución del acusado.

El secuestro y la apropiación de Marcos

Los hechos se remontan a noviembre de 1976, durante la última dictadura militar. Rosario del Carmen Ramos, militante política que había sido secuestrada en dos oportunidades anteriores, fue privada de su libertad de manera definitiva.

Poco después, sus dos hijos también fueron secuestrados y trasladados a una vivienda de Tafí Viejo. Elías Ismael Suleiman, que tenía ocho años, logró escapar, mientras que su hermano Marcos, de apenas cinco meses, permaneció retenido.

Elías Ismael Suleiman, el fiscal Patricio Rovira, la víctima Marcos Eduardo Ramos, nieto recuperado 128 y Manuel Goncalvez, de Conadi.
 
El bebé fue posteriormente inscripto con una identidad falsa como hijo propio por Víctor Lucio Sánchez, un integrante civil del Destacamento de Inteligencia 142 del Ejército Argentino. Según la investigación, Sánchez ingresó a esa estructura con el aval y la intervención funcional de Vega.

El tribunal también consideró acreditadas las maniobras que afectaron la identidad de Elías, quien quedó separado de su familia y sufrió las consecuencias de la desaparición de su madre.

Marcos recuperó su identidad

La recuperación de la identidad de Marcos se produjo en distintas etapas. En 2018, pudo reconstruirse la rama materna de su familia. Finalmente, en junio de 2026, los estudios realizados a través del Banco Nacional de Datos Genéticos (BNDG) permitieron confirmar su filiación paterna.

Los análisis determinaron que Marcos es hijo biológico de Pastor Dante Campos, quien permanece desaparecido desde la última dictadura.

De esta manera, la investigación permitió completar la reconstrucción de su identidad y confirmar su condición de nieto recuperado número 128.

Reparación para las víctimas y medidas sobre identidad

Además de la condena, el tribunal hizo lugar al pedido de reparación integral para los hermanos Ramos y Suleiman. El Ministerio de Justicia deberá avanzar con las medidas necesarias para garantizar las indemnizaciones y reparaciones patrimoniales previstas por la legislación.

También se ordenó que el Estado garantice la continuidad de los tratamientos psicológicos que necesiten las víctimas.

En otro tramo del fallo, los jueces remarcaron que la búsqueda y restitución de identidad de las personas apropiadas durante el terrorismo de Estado constituye una obligación permanente del Estado argentino.

Por ese motivo, exhortaron al Poder Ejecutivo Nacional a garantizar la continuidad de las políticas públicas vinculadas con la memoria y el derecho a la identidad y a preservar y fortalecer el funcionamiento del Banco Nacional de Datos Genéticos, la Comisión Nacional por el Derecho a la Identidad (Conadi) y los archivos documentales de la dictadura.

Desde Abuelas de Plaza de Mayo y Conadi recordaron además la importancia de que las personas que tengan dudas sobre su identidad o cuenten con familiares desaparecidos puedan aportar muestras de sangre para avanzar en la identificación.

A más de cuatro décadas del terrorismo de Estado, todavía quedan cientos de familias que buscan conocer su origen y encontrar a sus seres queridos, mientras continúa la búsqueda de los nietos que aún no pudieron recuperar su identidad./Contexto