La abogada de la familia de Matías Juárez, el niño de ocho años que murió tras una operación de amígdalas, cuestionó con dureza la declaración del neurocirujano Ricardo Auad, realizada el lunes en la quinta audiencia del juicio. El profesional aseguró que el personal del sanatorio San Lucas actuó correctamente en octubre de 2016 y que, cuando él llegó, Matías ya había sufrido tres hemorragias y estaba con respirador artificial.

“Él dice que el accidente cerebro vascular isquémico se ha producido 20 horas después de la cirugía y no es así”, reclamó Silvia Furque. La profesional consideró que sus palabras estuvieron dirigidas a salvar la situación de Álvaro Páez (el cirujano que lo operó), Federica Castro y Florencia Jerez (jefas de terapia intensiva), imputados por el homicidio culposo por mala praxis médica de Matías.

“Que diga que quiere beneficiar al sanatorio, que quiere beneficiar a todos sus compañeros, porque tanto el doctor Páez como las terapistas son compañeros de él. Trabajan tanto en el hospital público como en el sanatorio. Entonces hay que tomarlo con pinzas, y eso es lo que ha dicho la jueza, que va a utilizar la sana crítica racional”, enfatizó.

“Nadie dice que lo que ellos hicieron está mal. Eso lo reitero y siempre se ha dicho que no está mal. Lo que decimos es que se actuó tarde. Se actuó tarde. A un chico con hipovolemia en shock, le ponen sangre después de casi 6 o 7 horas posterior al shock con el que sale de la cirugía. Y de ahí, cada dos horas vomitaba sangre y cada 2 horas entraba en shock”, analizó.

María Luna y su hijo, Matías Juárez

“Más vale que los médicos no van a poner en la historia clínica algo que los perjudique, y sobre todo Páez. Páez, que dejó que las terapistas hicieran lo que su saber y entender les dictaba, y lo hacían bien, pero faltó que Páez dejara su actitud expectante. Claro, no era el hijo de él. No era el hijo de él. Era el hijo de alguien, pero no de él. Todos los médicos han actuado con eso de "hay que esperar, es un niño, ya va a salir", cuestionó la abogada.

Furque sostuvo que los médicos trabajaron en el paciente, pero lo hicieron de manera tardía. “Hicieron todo multidisciplinariamente, ¿pero a qué hora?”, reclamó. Consultada sobre si las responsabilidades debían recaer sobre los tres imputados por igual, Furque consideró que no. “Acá el principal culpable es Páez. Recordemos que él no fue a la terapia; lo dejó al niño y no volvió hasta las 22 horas. El culpable principal de todo es Páez”. /Tendencia de Noticias

“La tarea médica no es una ciencia perfecta, acá no hubo mala praxis”, dijo el abogado del médico que operó a Matías Juárez

El juicio por la muerte de Matías Juárez, de ocho años, tras una operación de amígdalas en 2016 sumó este lunes dos declaración testimoniales de profesionales que avalaron lo actuado por los médicos Álvaro Páez, Federica María Carolina Castro y Florencia María Jerez, acusados de homicidio culposo por mala praxis médica.

Sebastián Herrera Prieto, abogado de Páez, consideró que las declaraciones de los profesionales se suman a las de los anteriores, que participaron de las juntas médicas que se hicieron durante la investigación. “Confirmaron las mismas conclusiones que ya habían firmado por escrito y que dan cuenta de que el accionar de los médicos, con la documentación que tienen, es acorde a casos como el que nos ocupa”, analizó.

Sebastián Herrera Prieto, abogado de Páez

El letrado consideró especialmente relevante el testimonio de la otorrinolaringóloga Viviana Patricia Paoli. “De ningún modo señala alguna negligencia o alguna impericia. Muy por el contrario, dice que es justamente lo que corresponde para el caso. (Que se) hizo todo lo posible para verificar si había o no un sangrado, que es lo que lleva finalmente al deceso de Matías”, señaló.

“Lo que estamos averiguando acá, en este juicio penal, lo que se busca determinar es si las personas que han sido imputadas de algún modo han efectuado alguna conducta negligente, imperita o con falta de cuidado. Para que la gente lo entienda, se habla siempre de situaciones de extrema gravedad porque la praxis médica tiene que ver justamente con un potencial riesgo que toda tarea médica incluye”, remarcó el defensor.

Álvaro Páez

Sobre la práctica de la medicina, Herrera Prieto advirtió que no se trata de “una ciencia perfecta: cuando hablamos de mala praxis, hablamos de casos de extrema gravedad, clara negligencia, impericia en el arte y en la profesión; es decir, una persona que ha hecho lo que no es recomendado, lo que no está en la lógica de la medicina, y ese no es el caso que nos ocupa”.

“Todos los testigos hasta ahora han sido contestes en decir que realmente la actitud de los médicos ha sido la correspondiente para el caso”, finalizó. /Tendencia de Noticias