Los vendedores, identificados como Adrián López y Gabriel Flores, habían pactado la entrega de 10 Samsung Galaxy A16 y tres iPhone con un supuesto comprador que los había contactado mediante Marketplace de Facebook.
Desde el comienzo, algunos detalles de la operación despertaron sus sospechas. El cliente quería recibir los equipos en una dirección particular y aseguraba que pagaría todo en efectivo. Por seguridad, los comerciantes propusieron concretar el intercambio en una estación de servicio, ya que consideraban que las cámaras y la presencia constante de personas podían brindarles mayor protección.
Finalmente, acordaron encontrarse en un comercio ubicado en la intersección de San Martín y Emilio Castro. Sin embargo, cuando llegaron al lugar, el supuesto comprador comenzó a insistir en que cambiaran el punto de entrega.
Segundos después, aparecieron dos delincuentes armados.
El asalto quedó grabado con unos anteojos inteligentes
López llevaba puestos unos anteojos con una cámara incorporada y logró filmar el momento exacto en el que fueron atacados.
En las imágenes se observa cómo uno de los ladrones entra rápidamente, apunta contra los vendedores y se apodera de los celulares que se encontraban sobre la mesa. Mientras tanto, su cómplice permanece junto a la puerta vigilando el lugar.
Los delincuentes escaparon en un auto rojo. Una mujer que presenció la fuga consiguió observar la patente del vehículo y llamó inmediatamente a la Policía.
Posteriormente, los investigadores comprobaron que el automóvil había sido robado días antes en la zona sur del Gran Buenos Aires. Horas después del asalto, fue encontrado abandonado en Lomas de Zamora.
El comerciante que llevaba los tres iPhone consiguió resguardar sus equipos, pero su compañero perdió los 10 teléfonos Samsung Galaxy A16.
“Hoy nos tocó a nosotros, ojalá no le toque a nadie más”, expresó López al difundir la grabación en su cuenta de Instagram.
“Fueron directo hacia nosotros”
Tras el violento episodio, las víctimas contaron que el contacto inicial se había producido a través de Marketplace y que luego continuaron la conversación mediante WhatsApp.
“Es donde normalmente se comunica cualquier comerciante que trata de emprender en la calle con lo que tiene”, explicó Gabriel, quien además es dueño de un kiosco.
Los jóvenes analizaron inicialmente la posibilidad de realizar la entrega en una oficina que Adrián tiene en Quilmes, pero finalmente eligieron la estación de servicio por considerarla una alternativa más segura.
“Como cualquier laburante que está en esto de la compra y venta, uno accede a una estación de servicio porque piensa que es un lugar seguro, donde hay cámaras y personas todo el tiempo”, señaló Adrián.
El vendedor aseguró que los delincuentes no dudaron ni un instante y se dirigieron directamente hacia ellos: “Nosotros tratamos de concretar una venta y laburar. Queremos todos laburar, esa es la verdad”.
Finalmente, destacó que, pese a la pérdida económica, ninguno de los dos resultó herido.
“Qué suerte que no pasó nada, porque en el video se ve que me apuntan a la cabeza a mí y también a él. Ante cualquier equivocación, hoy no estaríamos contando nada”, concluyó.













