El hermano del influencer solidario Jorgito Díaz visitó a la influencer Maia Gramajo luego de la difusión de un video que muestra una pelea campal frente a la vivienda que la fundación “Somos la Gente” adquirió para la joven en enero de este año.

“Vinimos para saber toda la verdad”, expresó durante la visita, en medio de las repercusiones que generaron las imágenes en las redes sociales.

El episodio provocó cuestionamientos entre vecinos y personas que habían colaborado con la campaña solidaria que permitió comprarle una casa a Maia, instalarle un kiosco y adquirir electrodomésticos. Desde la fundación también se pronunciaron sobre la situación y señalaron: “Uno no puede andar haciéndose cargo de decisiones ajenas”.

La historia de Maia Gramajo se hizo conocida a fines de 2025, cuando se cruzó con Jorgito Díaz mientras vendía maquinitas de afeitar y encendedores para comprar pañales para su bebé. La joven, entonces de 19 años y en una situación de extrema vulnerabilidad, fue entrevistada por el influencer y su caso rápidamente se viralizó.

La repercusión dio origen a una campaña que recibió aportes de miles de personas, incluso desde el exterior. Con lo recaudado se logró comprar una vivienda para Maia, instalarle un kiosco y equipar su hogar. A partir de su exposición, además, comenzó a realizar publicidades y canjes con marcas, comercios y emprendimientos tucumanos.

La joven también fue recibida por el ministro de Desarrollo Social de Tucumán, Federico Masso, quien le presentó distintas alternativas para mejorar sus condiciones de vida.

Con el paso de los meses comenzaron los cuestionamientos en las redes sociales. Algunos usuarios criticaban a Maia por publicar videos bailando, cantando o compartiendo momentos con amigos en lugar de mostrar su trabajo en el kiosco. Otros, en cambio, defendían que pudiera realizar actividades propias de su edad.

La primera polémica de mayor magnitud se produjo en junio, cuando vecinos realizaron publicaciones en redes sociales en las que denunciaban supuestas visitas frecuentes de móviles policiales al domicilio y acusaban a la joven de recibir personas hasta altas horas de la noche y provocar molestias en la zona.

La controversia volvió a crecer en septiembre con la difusión de un video en el que se observa una pelea entre varias personas frente a la vivienda adquirida por la fundación. Las imágenes muestran que el enfrentamiento termina cuando los involucrados advierten que estaban siendo filmados. /Contexto