La séptima audiencia del juicio por el crimen de Érika Antonella Álvarez estuvo reservada para escuchar los detalles del trabajo que realizaron los peritos durante la investigación. En medio de explicaciones técnicas, términos científicos y cuestionamientos entre las partes por las preguntas que se formulaban, surgió un detalle inesperado: una pizarra en la que el acusado Felipe “El Militar” Sosa había pegado distintos papeles con anotaciones, especialmente referencias a causas y fallos judiciales.

Esa información fue confirmada por la licenciada Verónica Cambieri, del Equipo Científico de Investigación Fiscal. La profesional, a pedido de la auxiliar fiscal Carolina Brito Ledesma y siguiendo las instrucciones del fiscal Pedro Gallo, leyó varias de las anotaciones que había realizado el acusado de femicidio. Por ejemplo, había referencias al estado de las distintas causas judiciales que se habían iniciado en su contra. Incluso, en uno de los papeles destacaba que había sido sobreseído en una investigación por drogas.

Según el periodista Gustavo Rodríguez, Sosa también tenía en la pizarra un recorte de una nota de La Gaceta en la que se informaba sobre un fallo de segunda instancia que confirmó el sobreseimiento de un empleado judicial denunciado por haber abusado de una compañera de trabajo y condenado en un juicio. Esa causa tuvo una fuerte repercusión en el Poder Judicial y, en principio, el acusado no estuvo involucrado en ella. Tampoco se pudo confirmar si tenía alguna relación con las partes.

María Florencia Abdala y Camilo Atim, defensores de Justina Gordillo, ex pareja del “Militar”, destacaron otra anotación. En ella figuraba el 25 de enero como la fecha en la que Sosa debía participar de una audiencia para conseguir autorización para viajar con sus hijas. Los profesionales sostienen que su asistida y Sosa habían planeado pasar las vacaciones juntos en una ciudad de la Costa Atlántica. /La Gaceta