"Cuando se supo, lo primero que se experimentó fue el prejuicio de unos cuantos: se trataría de alguien que dejaba la isla con la soga que el azar le acercaba."
El juez Rodrigo Sebastián Martearena denegó el pedido de arresto domiciliario solicitado por la defensa de Carlos Luciano Nieva. El acusado violó sistemáticamente las órdenes judiciales y enviaba amenazas de muerte a la víctima y a su entorno.