Fue mamá adolescente, se convirtió en emprendedora y logró recibirse pedagoga

Tucumán 18 de agosto de 2021 Por Redacción
Fue madre adolescente y por años vendió bollos para costearse los estudios.
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Una linda historia - Crédito: TN.com.ar

Micaela Ricci soñaba desde chica con ser maestra, hoy con 25 años y un hijo de 8 puede decir que se hizo realidad. Hija de un empleado de comercio y una artesana, el trabajo siempre estuvo en su día a día como la mayor de cuatro hermanos.

Con su sueño siempre presente, a los 16 se convirtió en madre soltera lo que no la desvió de su camino, sino que sumó a un compañerito y una gran responsabilidad. Micaela contó a TN.com.ar, “a mí siempre me gustó todo lo que tiene que ver con la educación, desde chica jugaba a la escuela, a enseñar. Cuando terminé el secundario busqué estudiar como maestra de grado, pero como ya tenía un hijo y no quería dejarlo solo, me puse a averiguar alguna carrera que se adaptara a mis tiempos. Decidí cursar en la facultad de Filosofía y Letras, ‘Ciencias de la Educación’ para Pedagoga”.

Al egresar de la secundaria emprendió el duro camino de continuar con sus estudios con un bebé a su cargo y una situación económica que no era holgada, pero si siempre contando con la ayuda de su familia. Al inicio para costear los gastos supo vender cosméticos, trabajar en comercio, trabajar como cajera de boliche, como empleada domestica y en un call center; trabajos que le requerían mucho tiempo por lo que decidió comenzar a vender bollos, con la Beca Bicentenario, que la ayudaba a costear el material de estudio.

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Con perseverancia aprendió a amasar, se perfeccionó en el horneado de bollos, tortillas y rosquetes; constancia que la hizo tener que decidir sobre su futuro. “Me pasó que en un tiempo vendía muchos bollos todos los días, estaba en la disyuntiva si seguir vendiendo a gran escala o terminar la carrera, pero no, estudiar y lograr ser una profesional de lo que siempre soñé, estaba primero”, relató a TN.com.ar.

Hoy Micaela tiene un puesto en Plaza Evita, en avenida Juan B justo al 1.000 de la capital tucumana, recuerda como una vez un chico fue a su puesto y se sorprendió al verla estudiando, recuerdo con el que quiere dejar un mensaje:

“siempre que uno quiere se puede, y yo quisiera decirle a las madres solteras, a las que desde la adolescencia enfrentaron esa situación, quiero que sepan que siempre se puede elegir, con esfuerzo y sacrificio, se puede. Es importante poder elegir lo que a uno le gusta. No importa el tiempo que uno se demore. Yo amo enseñar, hoy me convertí en pedagoga y todavía no caigo. Quisiera investigar, adoro el ámbito de lo no formal y poder dedicarme a eso. Colaborar con la Ciencia de la Educación”.

Hoy Micaela es madre y se recibió de pedagoga gracias a su esfuerzo y de la mano de la mejor compañía, de a mano de Mateo, su hijo.

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