

Desde este jueves entra en vigencia un cambio clave para el mercado tecnológico argentino: los teléfonos celulares importados comenzarán a ingresar al país sin pagar aranceles. La decisión oficial marca el cierre del cronograma previsto en el decreto 333, que había iniciado en mayo de 2025 con una reducción del derecho de importación del 16% al 8% y que ahora completa su eliminación total.
La medida reconfigura el tablero para fabricantes nacionales, importadores formales, cadenas de retail y consumidores, en un contexto signado por ajustes de precios, retracción del consumo y la persistente competencia del mercado informal. Con el arancel en cero, el Gobierno busca modificar la estructura de costos y fomentar un escenario de mayor competencia dentro de un sector que combina producción local, importación legal y contrabando.
El esquema de baja fue aplicado de manera gradual: primero en mayo del año pasado y ahora con la eliminación definitiva. Pese a la reducción previa, el ingreso de celulares importados por canales formales no mostró un repunte significativo, según datos del sector, y la producción local mantuvo su participación relativa. En paralelo, los precios de celulares y otros electrónicos registraron descensos en términos reales, empujados principalmente por la caída de la demanda.
El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, celebró la entrada en vigencia de la medida a través de su cuenta de X: “A partir de mañana, los aranceles de importación de celulares pasarán a ser del 0%. Menos impuestos, más competencia y mejores precios para todos. Dios bendiga a la República Argentina”, escribió.
Con el nuevo esquema, el impacto del arancel cero se analiza no solo por su efecto directo sobre el costo de importación, sino también por su interacción con otros factores que influyen en el precio final, como logística, comercialización, procesos aduaneros e impuestos internos. El cambio regulatorio se da además en un escenario de ajustes previos de precios, menor demanda y tensiones globales en la oferta de determinados modelos
Desde la industria aseguran que, en los últimos meses, los precios de los celulares ya experimentaron fuertes correcciones, con bajas que en algunos casos alcanzaron el 30%. Sin embargo, advierten que ese proceso enfrenta límites. Por un lado, porque gran parte del ajuste ya se concretó; por otro, por un factor inesperado que comienza a presionar los costos: la creciente demanda de memorias informáticas impulsada por el desarrollo de la inteligencia artificial.
El fenómeno recuerda al impacto que tuvo la minería de criptomonedas durante la pandemia, cuando se generaron faltantes de chips. Ahora, la expansión de la IA está afectando la disponibilidad y el precio tanto de memorias RAM como de almacenamiento, lo que condiciona nuevas bajas en los valores finales.
En el comercio minorista, la eliminación del arancel tiene un impacto directo sobre los equipos importados, especialmente los de alta gama. Alejandro Goldín, gerente general de Maximstore, sostuvo que la medida favorece el acceso del consumidor argentino a tecnología por vías oficiales y remarcó el fuerte perfil del país como mercado tecnológico dentro de América Latina.
Según explicó, la demanda de los últimos lanzamientos de iPhone es elevada, en un contexto de oferta global limitada del iPhone 17, situación que también se refleja en la región. Goldín señaló que, mientras que en el consumidor individual la espera por la baja de arancel no resulta determinante, en el segmento corporativo el factor impositivo tiene mayor peso. Además, destacó que la reducción de las tasas de interés y las opciones de financiación en cuotas están ayudando a dinamizar las ventas.
En cuanto a los precios, el ejecutivo fue directo: “Los 8 puntos de arancel son 8 puntos de costos”. En algunos casos, las empresas ya se habían anticipado al cambio, ajustando valores en función de un menor costo de reposición. Con el arancel eliminado, el sector se muestra expectante respecto al desempeño de los teléfonos de alta gama en los próximos meses.
Una postura similar adoptó MacStation, que informó que la reducción del 8% del arancel ya había sido incorporada en su política de precios al momento del lanzamiento del iPhone 17 y del resto de la línea disponible. Según explicó la empresa, no se prevén nuevas rebajas inmediatas, dado que el ajuste se aplicó de manera anticipada para reflejar el impacto de la normativa desde el inicio de la comercialización.
Desde la firma señalaron que esta estrategia permite ofrecer precios más competitivos desde el arribo del producto al mercado y refuerza la transparencia en la formación de valores, en un sector históricamente condicionado por la alta carga impositiva sobre los productos tecnológicos.


















