

Un violento temporal se desató este jueves en el sur tucumano y dejó a su paso importantes complicaciones en varias localidades, con caída de granizo, ráfagas intensas y serios inconvenientes en la circulación. La tormenta motivó la emisión de alertas meteorológicas y obligó a activar protocolos de prevención en distintos puntos de la provincia.
Concepción fue una de las ciudades más castigadas por el fenómeno. Allí, los fuertes vientos derribaron árboles y provocaron la interrupción total del tránsito sobre la Ruta Nacional 65, luego de que un ejemplar de gran porte cayera sobre la calzada. Personal de emergencias y equipos viales trabajaron durante varias horas para despejar la traza y restablecer la circulación.
En Villa Quinteros, departamento Monteros, vecinos registraron una formación nubosa con características similares a un embudo, lo que generó alarma entre la población. Si bien no se confirmó la presencia de un tornado, las imágenes evidenciaron la intensidad del frente de tormenta que atravesó la zona.
La inestabilidad también se hizo sentir con fuerza en Río Seco, donde se reportaron lluvias abundantes, ráfagas persistentes, anegamientos temporarios y una marcada reducción de la visibilidad, lo que complicó el tránsito y las actividades habituales.
El fenómeno se extendió hacia el oeste provincial. En sectores rurales de La Calera y El Chirimayo, en el departamento Chicligasta, se observaron densas nubes de tormenta que anticipaban nuevas precipitaciones, en un contexto de cielo cubierto y elevada humedad.
Según los reportes meteorológicos, Tucumán atraviesa una jornada caracterizada por altas temperaturas y condiciones propicias para el desarrollo de tormentas severas. La provincia continúa bajo alerta ante la posibilidad de nuevos eventos durante la noche, por lo que se recomienda extremar las precauciones y mantenerse informado a través de los canales oficiales.













