

La discusión por una nueva actualización en la tarifa del transporte público de pasajeros entra en una etapa clave en San Miguel de Tucumán. Aunque la comisión de Transporte del Concejo Deliberante volvió a reunirse ayer, los concejales no lograron avanzar con un dictamen sobre el proyecto que establecerá el nuevo valor del boleto urbano y resolvieron pasar a un cuarto intermedio hasta este miércoles.
La expectativa está puesta en la sesión prevista para el jueves, donde podría debatirse la iniciativa, aunque todavía no existe una definición oficial sobre el monto que será sometido a consideración de los ediles.
En las últimas semanas comenzaron a circular distintas estimaciones sobre el posible ajuste tarifario. El presidente del Concejo Deliberante, Fernando Juri, había adelantado que los números en estudio se ubican entre los $1.600 y los $1.700 por viaje, como respuesta al impacto de la inflación acumulada desde la última actualización aplicada a fines de 2024.
De concretarse ese esquema, el incremento representaría una suba de entre el 28% y el 36% respecto de la tarifa vigente, fijada actualmente en $1.250.
Sin embargo, el valor que se analiza en el ámbito municipal continúa por debajo de las estimaciones realizadas por el sector empresario. En abril, la Asociación de Empresarios del Transporte Automotor de Tucumán (Aetat) presentó un informe técnico en el que calculó que el costo real del boleto debería acercarse a los $2.400 para garantizar la cobertura de los gastos operativos del sistema.
El tratamiento de la ordenanza no estuvo exento de tensiones. La semana pasada, el oficialismo intentó avanzar con el proyecto en el recinto, pero la falta de consensos dentro del cuerpo deliberativo impidió reunir los votos necesarios para su aprobación.
Pese a ello, fuentes legislativas sostienen que durante los últimos días se produjeron acercamientos que permitirían encaminar la sanción de la norma y su posterior envío al Departamento Ejecutivo Municipal para su promulgación. Aun así, algunos concejales ya anticiparon que no acompañarán ningún aumento en la tarifa.
El análisis previo incluyó una serie de encuentros con distintos actores vinculados al sistema de transporte urbano. La comisión de Transporte mantuvo reuniones con representantes de la Aetat, dirigentes de la Unión Tranviarios del Automotor (UTA) y funcionarios del área de Movilidad Urbana del municipio.
Según indicaron desde el Concejo, estos intercambios permitieron evaluar el impacto económico del servicio, la situación de las empresas y las necesidades operativas del sistema antes de avanzar con una definición.
Además del debate por el boleto, la agenda legislativa de esta semana incluirá las reuniones de Labor Parlamentaria, instancia en la que las autoridades del cuerpo y los presidentes de bloque acuerdan los temas que integrarán el orden del día de cada sesión.
Con este escenario, las próximas horas serán determinantes para conocer si la comisión emite finalmente un dictamen favorable, cuál será el monto propuesto para la nueva tarifa y si el Concejo logra alcanzar los consensos necesarios para aprobar uno de los temas más sensibles de la agenda municipal.






















