La dueña de casa dormía cuando ingresó un delincuente sigiloso y, aprovechando que nadie lo observaba, cometió un robo. El ladrón huyó con el botín y lo escondió en su casa. Pero, algunas horas después, su propia madre lo entregaría a la Policía.
Personal de la división Guardia Urbana de la Policía de Tucumán realizó el procedimiento en un departamento de un edificio ubicado en calle Córdoba al 400. Los sospechosos habían robado 30 mil pesos y fueron capturados cuando intentaban fugarse.
Los habitantes de la localidad del sur tucumano volvieron a movilizarse este sábado de manera pacífica. Exigen soluciones estructurales para terminar con el fantasma de las inundaciones recurrentes que golpean a la región.