Manzur destinó 140 millones de pesos para mantener abiertos los comedores escolares durante el verano

Política 23 de diciembre de 2020 Por Redacción
Comedores Tucumán
La política alcanzará alrededor de 600 escuelas.

Tucumán vuelve a poner en marcha los comedores escolares de verano por quinto año consecutivo. La iniciativa busca garantizar la seguridad alimentaria de los alumnos y sus familias durante la temporada estival. A diferencia de años anteriores, debido a la condición sanitaria, en esta oportunidad se harán entrega de viandas y módulos alimentarios.

La política alcanzará alrededor de 600 escuelas, lo que significa una inversión de 140 millones de pesos.

El acto de apertura se llevó a cabo en la escuela Roque Benjamín Villafañe y estuvo encabezado por los ministros de Desarrollo Social y Educación, Gabriel Yedlin y Juan Pablo Litchmajer, respectivamente, y la directora del establecimiento, Patricia Fernández de Balmaceda.

Luego de los agradecimientos correspondientes, Yedlin comentó: “Por indicación del gobernador Juan Manzur, ponemos en marcha una nueva etapa de la política alimentaria, que tiene que ver con la apertura de los comedores escolares durante el verano”.

Del mismo modo, explicó que “tuvimos que adaptarnos en este año muy complejo a las distintas modalidades de vianda, módulos, módulos de desayuno, entre otras estrategias. Eso ayudó mucho a la adhesión de los chicos y sus familias a la escuela”.

También destacó el apoyo del Gobierno Nacional para que la política en cuestión pudiera concretarse y, de esa manera, seguir estando cerca de la gente. “Cuando una escuela está abierta en el verano no es solo por la prestación alimentaria, sino para revincular a los chicos con el estudio”, sostuvo.

Finalmente, deseó para los tucumanos que “terminemos un año con tranquilidad. Estamos muy convencidos de que el año que viene será con más cercanía y de reencuentro”.

El ministro Litchmajer, por su parte, felicitó el trabajo docente a lo largo de este año y resaltó: “Primero, el trabajo de las directoras, supervisoras, maestras, madres, en la función social de la escuela, que es el punto donde la enseñanza se topa con el bienestar social; segundo, los comedores escolares de verano, una política que lleva cinco años; y tercero, nivel de cumplimiento del protocolo, lo que habla a las claras de la buena labor de la escuela en ese sentido.

En tanto, Fernández de Balmaceda indicó: “Nuestra escuela tiene una población muy especial y estos módulos alimentarios colaboran hace mucho a la canasta familiar y a la difícil situación de las familias. Agradecemos por esto a las autoridades provinciales y a los docentes que se ponen al servicio de la gente”.

Y agregó que “tenemos muchas necesidades, adentro y afuera de la escuela, pero nos encanta el trabajo y la solidaridad. Esto no se podría hacer si no trabajamos entre todos”.

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