San Martín sufrió pero ganó y hoy es tercero en la tabla de posiciones

Deportes 19 de octubre de 2021 Por Redacción
"Si no se sufre no es San Martín" decían los hinchas en La Ciudadela.
Festejo San Martín - Prensa SM
Festejo San Martín - Prensa SM

El partido del lunes a la noche inició como una verdadera fiesta en La Ciudadela, se convirtió en un calvario en el segundo tiempo pero al final, en el tiempo adicional, volvió la fiesta con la que había arrancado.

El encuentro entre San Martín y Temperley por la fecha 30 de la Primera Nacional inició como una fiesta en La Ciudadela. Al salir el equipo los fuegos artificiales y la gente le dieron el marco justo a un partido en el que el equipo tenía la obligación de ganar. Secreto a veces se sabía que se juaga la ultima bala por la pelea por el ascenso.

El capitán y dueño del arco "Santo", Ignacio Arce,  salió al campo de juego con la titular de equipo. El "uno" de San Martín que generalmente viste de extravagantes colores lució los clásicos rojo y blanco, dándose un gustito puesto que el equipo lució la casaca alternativa.

18-10 equipo Prensa SM

En las tribulas las gargantas entonaban: "Ciudadela hoy te vinimos a ver, en las buenas y en las malas también" y el pitido inicial del árbitro, Carlos Gariano, señaló el inicio.

A los 7 minutos del primer tiempo cada equipo había logrado su primera jugada, San Martín la tuvo a los 5' y Temperley dos minutos después. 

A los 13' corner para el "Santo", antes de ejecutarlo se dio un confusa situación se vivió. Estuvieron involucrados hinchas, banderas, parte de la terna arbitral y hasta el capitán de San Martín que tuvo que dejar su arco para hacer cargo de la situación y velar por la reanudación del juego. Después de idas y vuelta y bajadas de banderas el juego se reanudó y gol, gol del "Santo". Lucas Cano abrió el marcador para el local con un grito de gol que hizo templar las tribunas y bromear sobre la situación previa, "ni que lo hubieran entrenado en la semana a la distracción", se escuchó decir a un hincha en medio de las risas que acompañaban a la sonrisa de oreja a oreja por estar presenciando la victoria parcial de su equipo.

Casi al mismo tiempo que San Martín, pero en el complemento, Temperley anotó su gol. Facundo Pumpido enmudeció a La Ciudadela por escasos segundo dato que de inmediato las gargantas de los hinchas volvieron darlo todo.

Toda la comunidad “Santa” sufrió hasta el final del partido, secreto a voces se sabía que el partido ante Temperley era la ultima bala del equipo para continuar en carrera por el ascenso a la primera.

Los minutos pasaban y nuevamente San Martín se convertía en su propio enemigo porque el equipo llegaba al área rival defendida por Joaquín Papaleo pero no conseguía darle el moño de gol a cada llegada.

Con los 90’ reglamentados ya jugador el arbitro del encuentro adicionó cinco más, el partido iría hasta los 95’. Las agujas del reloj -o los segunderos de los relojes digitales- parecían estar congelados. La ansiedad por el grito de gol se hacía sentir en las tribunas, algunos hinchas se paraban de las butacas en la platea, otros iniciaban las últimas canciones de apoyo a su equipo. En ese contexto se llegó el minutos 93, pasaban los minuto y el gol no llegaba y los nervios y la bronca por dejar pasar nuevamente una oportunidad se percibía en La Ciudadela. Con un sutil golpe de Lucas González la “gordita vestida de cuero” entró al arco. Gol, gol de San Martín. 2 a 1 la explosión de la tribuna se replicó en el banco de suplentes, Pablo De Muner y sus colaboradores invadieron la cancha para festejar con los jugadores en el campo. San Martín llegaba a los 50 puntos en la tabla de posiciones y subía un lugar en el reducido de la Primera Nacional.

Nuevamente el arco de la calle Bolívar se convirtió en protagonista. Si de partidos y de goles claves y transcendentes se trata el destino tiene un capitulo reservado para esos tres palos. Nuevamente la red de la Bolívar tembló por el golpe de la pelota que entró directa a su destino.

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