Una camioneta cargada con 470 kilos de cocaína, valuados en al menos U$S 2,3 millones, habría permanecido durante casi una hora estacionada en una estación de servicio de Famaillá sin custodia visible antes de ser interceptada por la Policía. El dato surge de las imágenes de una cámara de seguridad que forman parte de la investigación que encabeza el fiscal Rafael Vehils Ruiz.

La secuencia previa al decomiso es uno de los puntos más llamativos del expediente. Según el análisis de los registros fílmicos, Pablo Abraham llegó a la estación de servicio a las 21.14 a bordo de una Toyota Hilux roja. Estacionó el vehículo e ingresó al bar del lugar.

Ocho minutos después, a las 21.22, Abraham se retiró tras reunirse con Matías Díaz, Enrique Santos Cátulo y Ernesto Cátulo Chamas. La camioneta quedó estacionada en el lugar.

Recién a las 22.17 llegó Marcos Nacif a la estación de servicio, a bordo de un Fiat Siena y acompañado por un hombre que aún no fue identificado. Minutos más tarde, tomó la Hilux y partió del lugar.

A las 22.30, Nacif fue detenido en un control de rutina sobre la ruta 157, a la altura de Río Seco. Durante la inspección, los efectivos encontraron la droga en la camioneta.

La investigación busca determinar por qué una carga de semejante valor habría quedado sin vigilancia durante casi una hora. Para los pesquisas, ese punto genera fuertes dudas sobre la logística de la maniobra y complica la situación de los sospechosos.

Nacif declaró que Abraham lo había contratado para trasladar bidones de gasoil hasta un campo de Chicligasta y que le habían ofrecido $50.000 por ese trabajo. Sin embargo, durante la requisa le habrían encontrado más de $300.000, según consta en el acta del procedimiento.

Los investigadores descartaron, además, que la camioneta haya estado vacía durante el tiempo en que permaneció estacionada. Según fuentes judiciales, no dan los tiempos para sostener que Nacif se haya detenido en otro lugar para cargar la cocaína, ya que fue interceptado apenas unos minutos después de salir de la estación de servicio.

El avance de la causa también expuso tensiones entre los detenidos. Nacif señaló a Abraham como la persona que lo habría contratado para realizar el viaje. Rodrigo “Icha” Chávez, otro de los implicados, declaró que le había vendido a Abraham la camioneta utilizada para transportar la droga. En tanto, Cátulo Chamas afirmó que vio partir al empresario famaillense en un auto blanco y no en la Hilux.

Los investigadores esperan ahora los resultados del análisis de los teléfonos celulares y del GPS que habría tenido instalado el vehículo. Con esos datos, la Fiscalía buscará reconstruir el recorrido completo de la camioneta y determinar quiénes fueron los proveedores y dueños de la droga.

Por el momento, la hipótesis principal es que los sospechosos detenidos habrían integrado la logística de la operación. La investigación apunta ahora a escalar hacia los responsables de mayor peso dentro de la maniobra narco./Contexto