La modalidad empleada por las mecheras intenta impedir que los ocasionales transeúntes, intervengan para socorrer a la víctima, tal como le sucedió a una estudiante mientras esperaba el colectivo.
Al menos tres ilícitos se produjeron el día miércoles: uno en la zona de la Quinta Agronómica, otro en pleno micro centro y el último en el interior de un supermercado.