Se llama Simon Watson, es Británico y dice que quiere tener el récord mundial. Por cada aporte de su "pócima"cobra 66 euros aprovechando el duro marco regulatorio y los costos de la fertilización en el Reino Unido.
Con una maratónica sesión que algunos aventuran será de casi 24 horas, el debate en la Cámara de Diputados de la Nación atrae las miradas de quienes rechazan y desean que la iniciativa sea ley.