Raúl Hijo, soldado, lo habrá intuido al momento de negarse, y es por eso que se dejó matar, hundiendo al padre en la miseria más salvaje, sin poder pagar su tumba.
"... apenas recuerda la entrada de Fidel a La Habana Vieja, los festejos en las calles, las botellas de ron haciendo estragos entre sus tíos, las mulatas bailando y el feriado eterno de ese año nuevo"