¿Cómo controlamos la ira?

Si yo no manejo bien el enojo, esa fuerza interna, lo puedo transformar en violencia que es una conducta.

La ira es una emoción que aparece cuando una persona está enojada, esa fuerza interna que tenemos para tomar fuerzas y resolver algún problema que estamos teniendo. El tema es que si yo no manejo bien ese enojo lo puedo transformar en violencia que es una conducta.

Hagamos un test para ver cómo nos manejamos con la ira:

1- ¿Las personas a menudo te dicen que te tenes que calmar?

2- ¿Te sentís tenso la mayoría del tiempo?

3- ¿En el trabajo o en la escuela te encontras callando lo que tenés en la mente?

4- Cuando estás molesto ¿tratas de bloquear al mundo viendo televisión, leyendo

un libro o yéndote a dormir?

5- ¿Estás fumando o tomando frecuentemente para calmarte?

6- ¿Problemas para dormir?

7- ¿Te sentís mal interpretado y sentís que la gente no te escucha?

8- ¿Las personas te piden que no grites tanto?

9- ¿Tus seres queridos siguen diciendo que los estás lastimando?

10- ¿Tus amigos no te buscan tanto? ¿Te evitan?

De 1 a 3 tenemos una ira manejable; de 3 a 6 es una ira moderada que se puede moderar con entrenamiento para controlar la ira; de 6 a 10 sí es fuera de control.

¿Qué podemos hacer en caso de tener ira?

a- Aprender a  editar, no decir todo lo que nos viene a la mente, porque el enojo bloquea la corteza pre frontal y uno dice cosas de las que luego se arrepiente porque termina lastimando a los demás. Pensar que quiero, que es lo que quiero decir y poner una pausa.

b- Posponer el conflicto sin evitarlo, por ejemplo hablar después.

c- Tiempo afuera, cuando yo percibo en mi cuerpo que viene una contractura, etc. que nos indica que nos estamos enojando más de la cuenta hay que salir de la escena puede ser saliendo a caminar, etc. sacar la emocionalidad y poner un poco de racionalidad.

d- Evitar los disparadores que nos enojan, hay cosas que nos enojan más que otras, por eso hay que intentar evitarlos.
e- No tenemos que perder de vista que es lo que queremos lograr, no debemos ni ser pasivos ni explotar por cualquier cosa.

f- Cambiar el escenario, por ejemplo, viene alguien a provocarnos, esa persona ya pensó el escenario ya lo armó, por eso hay que cambiarlo; si alguien viene a gritarnos hay que frenarlo y decirle que hablamos más tarde, si alguien nos envía un mail insultándonos, le decimos que lo hablamos personalmente; si hay alguien que quiere hablar personalmente, decirle que nos envíe un mail, osea, cambiar el escenario porque “si uno pelea la batalla que no eligió, aunque gane perdió”…

Enojarse no está mal, el tema está en usar esa fuerza creativamente para resolver el problema y no transformarlo en violencia. También tenemos que diferenciar la frustración de la impotencia, por ejemplo: estamos nadando en el océano, no vemos nada a nuestro alrededor más que agua, eso es impotencia; vemos un salvavidas, eso es frustración, osea, no tenemos que caer en la impotencia ya que la impotencia es: “no hay solución”.  

Los expertos en creatividad dicen que la creatividad tiene un esfuerzo porque pensamos un tema, lo estudiamos, lo investigamos y una vez que cargamos todos los datos nos desenchufamos saliendo a caminar, tomando un café con un amigo, etc. Y nuestro cerebro sigue funcionando, buscando la solución por debajo y de pronto llega la solución o esa idea creativa. Por eso cuando nosotros dejamos que el enojo nos domine, nos gobierne, no resolvemos nada. Por eso tenemos que poner el foco en el contenido y no atacar ni a la persona ni a la emocionalidad, no es fácil pero hay que entrenarse.

La violencia no sirve para nada, no resuelve nada y agrava los problemas. Por eso es importante expresar el enojo cuando aparece, porque lo puedo ir largando en dosis tolerables.

Por Bernardo Stamateas
Para Periódico Móvil


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